Despierta mi pueblo de piedra,
despierta mujer dormida, mi raza de bronce,
despierta aun con los pies curtidos,
y los kilómetros recorridos,
aun con la vejaciones
y las sin razones que nos enseñaron a creer
Despierta a la piel tostada
de días al sol y café por la mañana,
a las lunas artificiales
que hoy existe un nuevo amanecer. |