Cautivo de tus encantos
me arrastro ante ti,
solicitando quedamente
que me guíes en mi desaliento...
He pasado tiempos tumultuosos,
extraños, erráticos, alucinantes,
pero ninguno se compara
a nuestra relación...
Sufro interiormente
en cada desencuentro,
en cada momento
en que no coincidimos...
Pero soy tu esclavo,
tu cautivo fiel,
tu enamorado perpetuo,
el que goza al verte cada día...
Te amo... eso es lo que vale...
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