cUANDO LO ESCRIBÍ LLEVABA, VIA INTRAVENOSA , MÁS ALCOHOL QUE EL QUE SIRVE UN CAMARERO DE UN GARITO DE MODA.
Noches De whisky y prozac,
ahogando en otros brazos,
aprisionando al corazón,
gozando, sí, gozando,
revolcándonos como cerdos,
dándonos ,incondicionales, al placer,
como tantas otras,
disfrutando
como tantas otras. |