Anoche mataste la angustia
de mi sed de deseos
aniquilando lentamente
el sudor que se impregnaba
sediento de más, de más.
Anoche no te vi como amor
anoche eras hombre
cuerpo, placer,
instinto y piel.
Anoche no hubo noche
anoche no hubo tiempo
anoche eras tú
anoche era yo
sintiendo, besando
gimiendo, tocando.
|