Está ahí, observándome... Maldito bicho, le tiraré una botella. ¡Maldita sea! Tenía que haber tirado la de agua, que es de plástico. Al menos ya no está.
Ha vuelto. Cada vez se acerca más. No me está gustando nada lo que hace. Cada vez es más grande. Se me está erizando el pelo de miedo. Se ha ido por otro lado.
¡Oh, no! Vienen más con él. ¡Son enormes! Me rodean. Me están asustando. Chillo, grito y corro, pero ellos son más rápidos y me acorralan.
Intento evadirme, pero me golpean con una escoba. Me meten en una jaula con una rueda de esas para correr de los hámsters.
¿No os habéis enterado? Soy un ratón, no un humano. |