Un punk insulta sin razón a un rapero que pasa por fuera del Eurocentro. El rapero furioso, sin pensar demasiado, se abalanza contra el punk, un rodeo de puñetes y patadas comienza a danzar. Luego un metalero se acerca gritando ¡viva la diversidad!, por esto, en dos segundos se ve en medio del arduo pleito.
Los pacos llegan, para variar, pasados treinta minutos de sangre corrida. A las 3 AM, con 3 grados bajo cero, en una roñosa celda de la Capitán Yavar, los 3 muchachos se ven abrazados apretadamente, para darle calor a esta frívola y perra vida.
|