Surgió tu voz
estremeciéndonos
desde Parral al universo.
Amantes y caracolas,
mascarones y botellas,
barquitos, sueños de mar
y mujeres de madera.
Desde la aldea de Machu Picchu,
nos legaste tu "Canto General",
con el nos llevaste
a subir a nacer contigo,
hermano Pablo.
Hoy duermes en paz,
junto a Matilde,
en tu casa de Isla Negra,
pero sigues presente,
a través de tus poemas
y de tu recuerdo. |