Tú: regocijándote ante tu presa: yo.
Cazador.
Yo: valentía. De sentir el abismo, sin miedo: tú.
Un zarpazo y me resisto.
Tú: echas fuerza, astucia: yo
Unos sueños escarpados. Me empino.
Avanzas. Me quedo.
Yo: aprieto el gatillo, impaciente, y las balas solo caen al abismo: tú.
Cazador, no te engañes, es solo un atrevimiento de mi inocencia que –de cuando en cuando– se torna distraída, girasol rebelde que se olvida de hacerle venias al sol.
|