De los sueños frustrados
del opresor nació derruida
la esperanza humana.
Y me pregunto qué ciudadelas
borraremos de la tierra
y destas, cuál memoria digna
guardará el recuerdo épico;
cuántos adaptarán la historia,
quiénes verán en los sucesos
la salvación divina
y ,cuál materia impune paseará
por los campos arrasados,
derruidos, eso sí, por amor...
Por ello y más, reniego
de los viles humanos
y de su sociedad; en ella nací
más, de su amor no quiero.
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