Pergamino ilegible
de muchos recuerdos,
con manos cansadas
de tejer tantos sueños,
con años exhaustos
de sembrar alegrías,
con nietos mimados
e hijos criados,
con tu gesto dulce
inspiras confianza.
Yo no sé, o no quiero,
saber tu pasado,
prefiero quererte
como te recuerdo,
abuelita dulce
que calmó mis llantos,
juntando florcitas
de jardines ajenos,
riendo a lo loca
con cuentos pasados. |