A veces,
una margarita,
que resiste ante el huracán.
Y otras,
un roble,
que cae ante la brisa.
A veces,
una ola furiosa,
que cede ante la arena.
Y otras,
una lágrima,
que erosiona ante la roca.
A veces,
la niña,
que perdura ante el tiempo.
Y otras,
la mujer,
que sufre ante el amor. |