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Inicio / Cuenteros Locales / rauro / el piano

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El piano palideció ante unas cuantas monedas.

Aquella noche de viernes, salimos Gustavo y yo, con la libido cotidiana de juventud, más apresurada que curiosos. Entramos a aquel antro de tenues luces y siluetas fosforescentes. Nos dirigimos hacia la barra y con voz trémula pedimos dos cervezas. Después de dos minutos cuando la madures de esos instantes nos fortalecieron volteamos los asientos y con los brazos sobre el mostrador, miramos a todas las chicas que bailaban a la música de nuestras miradas.

En la esquina de la barra una muchacha se alistaba con los colores de su neceser, a enfrentar la noche. Nos hizo un guiño y nos invito a acercarnos. No sé como Gustavo la convenció, el hecho es que salimos los tres, después de una breve negociación salimos hacia el aula, donde la profesora y los alumnos aprendían desnudos.

En esa casa antigua, pero conservada, guardaba el señorío de un tiempo ido como la virginidad de nuestra maestra. Una señora de aspecto avejentado más de la cuenta, nos abrió y sin decirnos nada nos señalo la habitación que quedaba subiendo la escalera. Antes de ver completamente el cuarto, nuestras ropas salieron volando, y sentados al borde de la cama esperábamos la lección.

En plena clase cuando nuestros cuerpos sudaban y se excitaban, los sonidos monocordes del piano de la estancia, entristecía el ambiente. La cacofonía constante de aquellos golpes disimulaba una espera. Como si la interprete estuviera esperando algo, algo que no volvería.

Se notaba en la profesora la huella de una belleza ida, como si lo que necesitaba enseñarnos bastaba para calmar nuestra juventud. Aquel piano mostraba lo mismo.

Cuando bajamos la escalera, la señora sentada frente al piano, tan erguida como el tiempo le permitía seguía en su invariable sonido, esperando.

La lluvia metálica de aquellas monedas cayendo sobre la pulida madera, que la maestra hecho sobre el acompañante musical, dejando solo el eco de la realidad.

Texto agregado el 24-01-2013, y leído por 52 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2013-02-20 05:04:45 Me gusta mucho.- rhcastro
 
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