Quiero pelear contigo, pequeña y gran mujer
pués quiero que tus palabras golpeen mi corazón rebelde
y lo coloquen a sus pies.
Quiero que tus labios enfrenten a los mios
y en un forcejeo constante rendirse poco a poco
hasta sucumbir...
Quiero que tus respiros azoten directamente mi rostro
y lentamente me roben el oxigeno, para sin más remedio, de tu boca respirar.
Quiero que tus brazos rodeen completamente mi deseo
y lo ahogen hasta amilanar mi arrítmico palpitar,
apretándolo con todas tus fuerzas, para no dejarlo escapar.
Sueño con tu semblante que fácilmente junto a tu mirada,
mi tranquilidad pueden extasiar,
quiero que vengas y seas tú, mi niña,
quien me derrote en el festival de besos y caricias,
de sudor y lágrimas que gota a gota,
encienden los versos y miradas incandescentes
motor de un momento bajo un cielo estrellado
inmolado en un silencio eterno y fugaz,
un mundo donde solo el profundo sueño
al descanso eterno, nos pueda llevar. |