¡Maldita mi alma que siempre escala hacia imposibles!
Y a veces me quedo estancada a mitad del camino. Bueno, me alegra saber que con vos he ascendido pese a no alcanzar la cima, no me paré en medio de la nada. Pero el golpe es tan certero y dañino ahora…
Es esta soledad la del mundo. No deseo saber nada de nadie. Sólo es que estoy muy cansada, demasiado cansada, tanto que voy a dejarme ...
Loca, sí, qué más da, estoy inerte y , mi locura ya no daña a nadie.
Perdona estas palabras ( el filo de la luna en mi garganta)
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