Eróstrato destruyó en el 356 a.C. el palacio que en el que el veneraba a Diana, mientras buscaba la inmortalidad. En 1956 Mishima relata como Mizoguchi terminó por prender el pabellón dorado cuya belleza llegó a enloquecerle. ¿Qué puedo esperar entonces, cuando has dicho que me amas? |