Sin Cerebro fue al peluquero,
para cortarse el cabello,
pero como no tiene cerebro,
se quedó si contarse el pelo.
Sin Cerebro fue al cine,
a ver un film de Lars Von Trier,
pero como no tiene cerebro,
se quedó sin verlo.
Sin Cerebro fue a un bar,
a tomarse un cacaolat,
pero como no tiene cerebro,
se quedó sin beberlo.
Sin Cerebro quiere estar triste,
Sin Cerebro quiere estar harto,
pero como no tiene cerebro,
no puede estarlo.
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