Gota a gota, lentamente,
y con un ritmo desgarrador
va brotando mi sangre
de la herida vuelta,
una vez más, carne;
Y al mismo tiempo
abro los brazos al cielo
tratando de arrancar
de él esa luz rara,
la luz que grita final.
Sólo por ti,
sólo por ti y tu belleza
la locura me embriaga
al desangrarme de tic a tac
para sentirme tuya,
mirándote en las letras
que de mi muñeca son
y fueron...
Tic- vuelve, tac- acércate,
Tic-tac sé mío.
Yo soy pobre
y no tengo nada por lo que tú
me adores hoy,
por eso te entrego lo único mío,
mi oscura y adictiva sangre.
|