Jodete si no creés que soy importante. Pero no te jodas con acento en la "o", con refinamiento falso, ni con acento citadino aristocrático; no te jodas creyendo que me estoy echando el cabello para atrás mientras lo digo, ni como si yo fuera egoísta, aunque lo soy. Jodete como los argentinos, con acento en la primera "e", como los marabinos, como los uruguayos, jodete más tarde si querés pero asegurate de seguir mis instrucciones: Primero agarrá tus recuerdos de mi y acordate de cuando eran buenos y pensá que ya no te importa y acordate luego, que a mi tampoco, y pensá después que estás jodido; jodete como en el poema pero sin lo radiante porque esa sonrisa de bobo no te luce- y sí, estoy consciente que antes te lucía- Pero ya no me importas, no me podrías importar menos. Asi que andá, jodete, con el acento donde te dije y no sigas creyendo que te quiero o que te quise. |