EL FINAL DE LOS CIELOS
Las nubes serán mi límite celeste
la mañana sin luz, la oscuridad de mi anhelo.
un Sol resplandece encegueciendo en su destello,
y la tarde opaca mi sentimiento,
como la noche apaga mi inteligencia.
He caído y deseo volver a levantarme
mientras la tierra clama por mis restos.
He dejado de existir estando aún presente,
en la flor que sale de su capullo, en la abeja que anida en su colmena,
en el peñasco que aguarda sus olas, en el antílope que escapa de su cazador,
ahí estaré,
porque desde ahora seré leyenda. |