Sé que hace 25 años no existía, pero pasado un día de ese tiempo, aparecí sobre este mundo. Mis palabras se oyeron por primera vez y los demás supieron que estaba vivo y que empezaba a vivir. Hace mucho de eso, al menos para mí, y me doy cuenta que el tiempo deja de pertenecerme para irse con los recuerdos de un sujeto que aprendía a vivir.
La realidad de esos días se van con la gente de ese entonces. Ahora me toca vivir por ellos y para ellos, en fin, para darle continuidad a todos.
|