BRITANNIA III
Guirnaldas doradas, blasones de oro.
Permítanos llegar al lugar donde tus besos se posan
y reír sobre vírgenes de piel tersa
que benditas por celestiales estaciones
nos sonreirán y esconderán sus miradas
de nuestra iluminada sabiduría.
Ahora, hemos declinado ante un extraño amor
arraigado a una ilusión perdida,
soñada en momentos
que creímos ser reales.
Y aquél que bebe de la copa
servida por una bella moza,
degusta eternamente
la sustancia de nuestro doloroso sacrificio.
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