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Inicio / Cuenteros Locales / atolonypico / Poncio relatos.

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El abuelo Poncio vende novelas. De todo tipo. Las presta. También las presta. No sé qué beneficio obtiene, pero le llegan los ejemplares cedidos manchados de aceite, del aceite de los pobres. Todos los domingos saca su puesto callejero y lo monta justo al lado de las carteleras cinematográficas. La gente, al tiempo que decide si comprar los boletos para la tarde, se topa con la novelería del abuelo Poncio. Pero los domingos es sólo para venta. De prestado, te tienes que allegar a su casa. Te tienes que allegar y escuchar sus historias. Reírte con el viejo. Su mujer metida en la cocina ironiza siempre sobre su marido, pero se nota que le quiere.
El abuelo Poncio es lo más parecido a un intelectual que tenemos en la villa. Están los maestros, pero éstos tienen algo de burócrata de programa de Ministerio. También están el médico y el cura, que dan la talla intelectual, pero tienen el corazón algo seco que no se da en el abuelo. Poncio no tiene estudios, pero se ha leído todas las novelas que han pasado por su negocio. Como ha desarrollado la imaginación no te aburres con él. Llegamos la chiquillería a su casa cuando a alguien se le ocurre la idea, y somos siempre bien recibidos. A veces nos divierte con historias inverosímiles de cuando él era chico, pero tan bien contadas que no podemos evitar celebrarlas. En cada visita tiene preparada una historia diferente. Al final, cuando llega la hora de la verdad, no sacamos del bolsillo más que canicas y pañuelos de limpiar, más oscuros que blancos, pero él no se enfada, y como siempre nos despide en la puerta de su casa con el socorrido: a ver si otro día me compráis algo.
Pero otro día tampoco.
Hoy hemos acudido a su casa y nos ha recibido la señora. Que no se encuentra bien el abuelo nos ha dicho. Hemos hecho una colecta y nos llevamos un libro. Está claro que lo precisa. El pueblo entero se ha acercado por allí a llevarse una revista o un libro. El abuelo Poncio está malo, ha corrido por todo el pueblo. No se sabe lo que se quiere a la gente hasta que falta.

Texto agregado el 08-03-2016, y leído por 34 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2016-03-09 10:44:11 Muy tierno. Felicidades FERMAT
 
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