lloro patendo un zapatito,
en la colina verde infinita,
rodeada de agua dulce.
Corre el viento,
las lágrimas corren con él,
pateando el zapatito.
El zapatito me alega-felíz,
porque le duele,
y no quiere caer,
no le gusta mojarse.
Me río,
lloro y me río,
hay que patearlo más fuerte,
claro que hay que hacerlo!
llorando y riendo si es posible!
Las lágrimas se las lleva el viento,
las palabras también,
las risas se unen a la lista...
Como niña chica,
que llora y rie,
pateando un zapatito. |