La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - SOFIAMA - 'LA MOSCA ESPÍA'


LA MOSCA ESPÍA

Una mosca llega puntualmente media hora antes del desayuno, almuerzo y cena. Siempre media hora antes sin importar si se cambia o no el horario de las comidas. Ella sabe el momento exacto, no sé cómo, pero lo sabe.

Comentando ese fenómeno al más anciano de la aldea donde vivo ahora, me cuenta que en esta población hay una mosca espía por casa.
- ¿Una mosca espía por casa?
- ¡Sí señorita, una por casa!
Quedo curiosa con la información y me dirijo a la biblioteca del poblado. Recuerden que en la entrega anterior les dije que no había internet en esta localidad.

La biblioteca es una casa con libros viejos obsequiados por foráneos que querían deshacerse de ellos. Indago sobre las moscas y consigo todo tipo, desde las frutales hasta las que chupan y pican sean animales o humanos. Sin embargo, no hay nada sobre la espía.

Regreso a la casa donde vivo y observo que faltando media hora para servir el almuerzo, llega la mosca espía, da un recorrido por la cocina, danza alrededor del olor que despiden los alimentos que se cocinan y vuelve a salir.

Al rato, llega una colonia de moscas, ninguna entra a excepción de la espía. Luego sale y se une a las otras que danzan en la ventana de la cocina. La mosca espía vuelve a entrar y temiendo que caiga en la comida, busco un trapo y cuando estoy a punto de darle un trapazo, la nativa que hace los quehaceres de la casa grita horrorizada.
- ¡Nooooooooooooo! ¡No haga eso!
Su alarido es tan dramático que me asusto.

Busco al más anciano del pueblo y le pregunto por qué tanta tragedia con eso de matar a esos insectos.
- Entre las moscas y los humanos de esta aldea -y sólo de esta aldea enfatiza, hay un pacto de honor. Ni ellas nos atacan ni nosotros a ellas.
Hace una pausa y explica.
- Los dípteros de este lugar pertenecen al grupo de las Hippobosca y son temidas por hombres y animales porque trasmiten una terrible enfermedad llamada Nogana.

El anciano toma un sorbo de un líquido ámbar que tiene en sus manos y prosigue con un toque de majestuosidad en su forma de hablar.
- Hace tiempo, mucho tiempo, vivíamos en otro caserío, el cual fue diezmado por este tipo de insectos. Cuando sólo quedábamos los más niños, hicimos un pacto con las moscas: les permitiríamos nutrirse con la fragancia de nuestros alimentos, a cambio de no atacarnos más. Por ello, la mosca espía llega y cuando el aroma de la comida comienza a impregnar el ambiente, ella avisa a las demás. Ninguna entra, sólo la espía quien tiene la misión de indicar a las otras dónde posarse para aspirar profundamente la esencia que las alimenta. Las moscas de esta lugar no son como el resto dice volviendo a enfatizar en lo dicho - sus larvas se han transformado en ninfas, pero si alguna vez matamos aunque sea a una, ellas nos atacarán y se volverá a repetir la historia que le acabo de contar.






Texto de SOFIAMA agregado el 16-05-2018.
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