Son tus manos tu boca y mi ojos, mis oídos.
Oigo tus ruidos pero, no entiendo.
Rebuscas entre imágenes de manos las palabras.
Dedos cruzados me nombran.
Observo tus movimientos, hasta que sé de que hablas.
Sentidos faltantes hay en tu cuerpo.
Mas señales de tu cuerpo, pidiendo la caridad.
Una palma sobre otra, diciendo gracias.
Dono entonces la moneda de tu auxilio.
Otros con todos sus sentidos, se niegan.
Silencio solo silencio, retumba en tu cabeza.
Benditos tus sentidos faltantes, que no tienen que escuchar, las cosas que se dijeron cuando diste marcha atrás.
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