Uno, dos y tres...
¡déjame contar hasta diez!
a ver si con el tiempo entre mis dedos,
aprendes tu a querer.
cuatro, cinco y seis...
¡aún no me detengo!
y te veo reír porque cuento,
ya veo que no te lo tomas en serio.
seis, siete...
¡dime si estás jugando!
por que yo no, yo estoy esperando
a que te enamores.
ocho, nueve...
casi llego a diez
y tú no te enamoras, entonces,
uno, dos y tres... |