(Y el silencio es incómodo y nervioso,
suelto un tema pesacdo al vuelo
y luego le doy tantas vueltas
que me arrepiento.)
Y lo incómodo del silencio
es no saber si para ti también lo es.
Me provoca pelliscarte
y decirte bajito que fue suficiente.
Me gustaría que de pronto
se infiltrase un payaso en nuestras 4 paredes
y acabe con la agria incomodidad.
Sería perfecto que en este preciso momento
dejes de mirar ausente por la ventana
y voltees hacia mis párpados.
No importa el silencio.
Pero dale, hazlo cómodo.
Y digo bajito: "mirame". |