¡Venga Rosa! Mire, le cacé una vigüela
Mire, me cabe en el pomo tibio de la mano
Que linda ¿verdad?
Tenga cuidado es un poco inestable y si se asusta, desaparece
Ponga su dedo... despacio, ¡ya vio! Lo tomó con sus patitas delanteras
Yo creo que le gusta, porque mire, está flotando...
Y ahora comenzó a vibrar levemente, ¡ala!
¿Ya oyó su canto? Cierre sus ojos y acérquese despacio...
es un gemidito suave... ¿vio?
No, no, Rosa ¡no abra los ojos!
Muy tarde, ya la vigüela los vio, mire ya comenzó a languidecer suavemente y ahora es casi transparente, ya desapareció...
Murió de celos, así son las vigüelas.
|