Deje mi corazón en aquel
Lugar plateado...
En ese valle lleno de nada
Donde dos soles marrones
Iluminan la soledad de mi interior...
Deje mi alma junto a la de ella
Desplazándose sobre la brisa.
Arrastrando el recuerdo
De un amor que nunca existió...
Deje que el sol se destruyera
A si mismo para que ella muera
Y después morir con ella
Para recorrer la eternidad...
Deje que la soledad viviera ,
Llegara , se instalara en mi vida
Hasta que la vuelva a ver
Regresar aquí, de nuevo a mi...
Deje que lejos de aquí, la imaginación,
Los sueños, las ilusiones rotas, volaran
De nuevo con aquella procesión
De nubes escapando hacia el sur...
Deje de existir....
Para poder morir...
Dejarme llevar
Para luego vivir...
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