No puedo dejar de sonreír.
Resulta que te acabo de volver humano.
Resulta que no voy a esforzarme más
para alcanzarte.
Resulta que estás al mismo nivel,
no eres más un globo de helio que se aleja,
se pierde...
Te acabo de volver humano
y es un alivio casi mortal,
mortal como tú;
mortal como mis sentimientos hacia ti.
Y ahora puedo ser yo
y sólo yo, no más tratar nada...
Y sabes qué?
Mi ego vuela alto esta noche
y me atrevo a gritarte que siendo yo
voy a gustarte,
porque te acabo de volver humano
y no puedo dejar de sonreír.
|