Respire profundo mientras pensaba en lo que venia. Había esperado tanto este viernes, lo había ansiado de tal manera que los nervios se apoderaron de mi cabeza y la envolvieron hasta alcanzar el estado vomitivo que por razones obvias y sobraría decirlo, me enviaron hacia el recinto sagrado de mi hogar: al baño. Luego de tan penosa situación y de haberme lavado bien la boca, procedí a llamarla, si la llame, levante el auricular y espere el sonido melódico de la línea telefónica, lleve mis dedos sudorosos hacia las teclas de marcar y despacio, muy despacio oprimí uno a uno los siete números del teléfono de la mujer que me ayudaría a volver realidad mi sueño, mi sueño de la primera vez. Contesto, temblé, hola, dije amedrentado, su voz era tan apacible que calmo por un instante mis precipitados nervios, listo?, estas listo? Me pregunto, no lo se, respondí, creo que si, bueno ya tengo todo cuadrado, el sitio, el pago, todo, solo faltas tu en 10 minutos te recojo. Colgó el teléfono y supuse que se dirigió hacia mi casa, mis manos sudaban más que cuando veía a mi gloriosa selección Colombia jugar ante Argentina o Brasil, y temblaban tanto que era imposible contenerlas. Como si hubiese pasado dos segundos ella arribo a mi casa, toco el timbre, mi madre abrió la puerta, JHON!! Grito mi madre, TE NECESITAN EN LA PUERTA!! baje despacio, la vi, mis ojos se blanquearon y mis piernas se enflaquecieron de tal forma que por poco termino rodando por las escaleras. Baje como pude y la salude, me tomo de la mano y ya sabiendo el pánico que se apoderaba de mi, me condujo rápidamente hacia su auto como quitando las opciones de abandonar la idea. Entro al auto y me miro cariñosamente se acerco a mi oído, si no quieres hacerlo esta bien, otro día será, dijo mientras mordía suavemente mi oreja, con la cabeza hice un gesto indicándole que encendiera y diera marcha al auto. Una sonrisa maliciosa se dibujo durante todo el camino en su rostro y por momentos me miraba y decía que era algo normal, también había sentido miedo la primera vez pero que después de hacerlo se sentía ir al cielo y volver, toco mi mano y paso a mi pecho donde sintió que mi corazón se agitaba como batería en conjunto de rock, como es el sitio?, pregunte inocentemente, es lindo, tranquilo, para gente como nosotros, me respondió dándome cada vez mas ánimos, a lo lejos aviste un pequeño edificio con avisos de neón, es allí dijo intentando dar una vuelta a la izquierda, sude, sude tanto y tan frío, mis manos se paralizaron y mi voz se perdió en lo profundo de mi garganta, paro, apago el coche, llegamos, dijo en forma amenazante, se bajo, rodeo el auto y llego a mi puerta donde me hizo una señal para que bajara, me negué, abrió la puerta me tomo de la mano y me jalo hacia fuera., me abrazo, mire hacia arriba, un aviso neón me daba la bienvenida a “EL REFUGIO” mas abajo en un papel cartulina estaba el temible aviso: “HOY VIERNES CUENTEROS”. |