¿He probado mi veneno?, ¿ acaso lo he degustado?, ¿acaso he acariciado su suave sabor?. Ahora lo estoy haciendo; siento como invade el lugar del que ha brotado, percibo como se asienta en mis labios, como recorre mi cuello; como se adentra en mis entrañas y permanece en mi como una maldición que yo mismo he vertido sobre mi. Poco a poco siento como invade mi corazón, mi alma que es tuya, mis sentidos, mi piel y el poco calor que guardo por ti y para ti y que con gran esbozo me mantiene vivo.
Siento ese sutil veneno asentándose en todo mi ser, y no me mata, no termina conmigo aunque así lo quisiera, aunque así lo merezca. Solo carcome mi piel, mi interior y lo que perdura de mi. Mi ponzoña es mi grillete que he ganado por envenenarte, tu dolor es mi veneno en mi; y mi veneno es mi piedad...Mi dolor, causado por mi placer, tu.
|