Me voy dejando seducir
por el suave susurro
que tu voz ensaya,
en mi cuello rendido.
Me vas envolviendo
con el calor de tus manos
que recorren mi cintura.
Me moldeas a tu antojo
mientras mi cuerpo
tiembla y se deja llenar de placer.
Me besas y me apasiono
por tu olor que embriaga.
La luna , solo ella, ilumina tu cara
invade la cama sin permiso
volviendo azul la pasión,
haciendo mágico el momento.
Mientras me pierdo en ti
escucho los silencios
que improvisa esta noche
solo para nosotros.
Mágica noche de entrega
de amor apasionado,
pintado de caricias
en un cielo infinito.
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