A JAcinto
"...donde estés
si es que estás
si estás llegando
aprovecha por fin
a llenarte de cielo los pulmones..."
(Mario Benedetti)
Hoy ha llegado el invierno
precipitádose, esperado
pero nunca convenido.
El frío me atenaza
con su garra de hielo.
Derramo lágrimas de fuego
por no poder acompañarte
en éste, tu último, viaje.
Te has ido rabiando,
sin despedida,
me has dejado sola en este puerto.
Tu barca ya surca las aguas
que te llevan a reunirte con ellos.
Te esperan en el muelle,
las manos extendidas...
No pierdas de vista la luz que te guía.
Yo quiero morir en este momento,
pero sé que mañana
amanecerá, de nuevo,
con tu recuerdo.
Hasta siempre amigo mío,
mi padre, mi protector, mi cariño.
Adios, hermano mío.
(Cuídate mucho y acuerdaté de echar una miradita de vez en cuando a los que seguimos aquí. Te echaré mucho de menos.)
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