Invéntame un momento más
solo uno,
solos tú y yo...
¡ no me niegues esta última voluntad !...
Muero por esos días;
aquellos días junto a ti,
y no olvido las caricias...
¿ cómo podría dejarlas ir ?
Consuélame con una mirada y,
que la poesía de tus labios
se atrevan a decir mi nombre...
como antes lo dijiste, como siempre...
Nunca dejes que te ame tanto;
aunque esté por desfallecer
y mátame si me tocan tus manos...
pero en tu corazón...allí déjame renacer...
|