No, no...
No quisiera.
No quisiera,
porque moriría.
No quisiera,
porque mi alma
iría despedazándose
a cada segundo que pasa.
No quisiera...
No, no...
Porque el fuego dentro de mí
se consumiría
y no dejaría
ni siquiera sus
cenizas.
Porque el miedo
se apoderaría
de mí.
Porque pasaría
mi vida flaqueando.
Porque ya no me emocionaría
ver el sol.
No, no quisiera.
Porque olvidaría
mi pasado,
porque no contemplaría
mi futuro.
Porque mi hoy,
tal vez, dejaría
de existir.
Porque no tendría paz.
Porque no distinguiría
entre el odio y el amor,
entre la bronca y la impotencia.
No quisiera.
Porque me costaría
mucho tragar,
porque mi corazón
seguiría latiendo
sólo porque es algo
automático y me
ahogaría tratando
de respirar.
No. No quisiera...
Porque no sería yo.
Porque dejaría de ser yo.
Porque perdería la noción
del espacio / tiempo,
y ya no sabría que estoy acá
y que es hoy.
Porque caería en el
abismo eterno de la incertidumbre.
Porque me derrumbaría.
Porque (ahora que lo pienso) la vida...
Porque la vida
me dolería.
Porque dejaría de sentir.
No. No quisiera...
Pero, aunque vivir sin sentir
y con dolor no valga la pena,
debo vivir y dejarte ir.
|