Llueve.
El cielo, oscuro y tenebroso, haría que cualquier mortal se entristeciera; la gente corre para no mojarse, pero realmente se mojan aun más. Aquellos con paraguas se tapan por parejas, e incluso por tríos o cuartetos, para poder llegar a casa “secos”, aunque llegarían más cómodos a sus casas.
Encerrados, los jóvenes estudiantes anhelan escapar de sus prisiones que son las aulas, para encontrarse con la tranquilidad que transmite el clima. Algunos se tapan con paraguas, capuchas... Otros, sencillamente, se mojan y sonríen.
Y mientras llueve, algunos sufren; otros, están indiferentes a este clima; sin embargo, yo soy feliz...
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