Soñé con ella antes de abrir los ojos, al tiempo que el mundo despertaba, con ella, mi perfecta desconocida, que es el sueño de una amante perfecta. Soñé con ella o al menos eso me hizo creer; para ella no es lo mismo.
No sólo me hizo soñar su existencia, sino que isufló ese sueeño y esa duda, y ese vacío.
Y como si no fuera bastante, al momento siguiente se va para nunca más saber de ella. Se fué a vagar entre otras almas recién nacidas, a enamorarlas, apresurándose a la existencia, en una carrera contra el principio del tiempo.
Y debe de haber corrido muy muy rápido,por que no conozco a ningún hombre en el mundo que no esté enamorado de ella. |