Le arranque a mi corazón
el pedazo que lleva escrito tu nombre,
lo junte con mis recuerdos y tu amor,
con ellos borre tu imagen de mis ojos
y los mezcle con el aroma de tú piel,
los guardé junto al calor de tus labios,
que núnca besé...
los envolví en un poema
y le sellé con las heridas de mi piel,
le sumergí en las lagrimas
que una a una llore
y en un viejo frasco les mantuve guardadas
metí el frasco en algún hueco de algún lugar
le cubrí de tierra, de risas y alegrias
mas tierra y mas tierra...
y velé paciente tu entierro,
lo contemple y allí te dejé...
hasta hoy que vine a dejarte una flor
que nació de un vago recuerdo,
y me doy cuenta que todo lo que hice
fue sembrar...
Centauro |