Son rosas sembradas con la misma mano
Y una cascada de sol, que divorciaría a la penumbra de mi sombra.
Tengo miedo.
Un temor como una cárcel
Que encarcela a dos pájaros
De secretos y amistad.
Tengo miedo a desear las rozas, la cascada, la cárcel
“si el amor se repartiera sin diferenciar bocas de mejillas
mi mano tomaría el mas puro deseo de complacernos”.
Pero las frases de amistad
Confunden el libro del amor
Que tengo miedo a escribir.
El abrazo que desea la eternidad
Se rompe a si mismo
Por un juego de dos extraños conocidos.
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