Acabo de llegar a la ciudad,
sali de mi oscuro lugar
oscuro y dulce a la vez,
voy a cumplir la rutina.
a interpretar el papel de esta comedia.
Acabo de mirar toda la velocidad,
no puedo ir mas allá;
me hablas, quiero oirte
solo sonrío y digo ¿qué tal?
Acabo de caminar,
me falta demasiado por recorrer,
se me acabaron las sonrisas,
soy yo otra vez
no puedo avanzar.
Cominezo a vislumbrar
que no soy parte de esto,
las personas vienen y van
vuelves tú,
sólo puedo ver tus labios, te miro y nada más.
No voy a cazar,
me quedo con el arma en las manos
muchos ya tienen la carne humana,
roida y despellejada
¡que elegancia al hacerlo!
¡con que orgullo lo exhiben!
Se que esa arma la debo usar,
traere algo de brisa para mis neuronas;
que mi cuerpo se pudra en el camino
para que sepas que me negue a caminar
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