Abrí los ojos y los refegué un poco.Estaban tan hinchados que apenas podía ver. Estiré los brazos y sentí el frío de la habitación. No sé ni qué día es, creo que hace como tres o cuatro días que duermo. Mi estómago reclama algo que lo llene un poco. Mientras me incoropo , mareada y confundida,apenas me acuerdo por qué he llegado a este estado.
Suena el teléfono y una vez me dice:
- te acompaño en el sentimiento...
Solo esas palabras pude escuchar, y fueron suficientes para recordarme mi dolory empezar a llorar de nuevo. |