Hace muchos años que se apagó tu luz en la carcel de Alicante. Defendiste heroicamente tu derecho a escribir tan singulares poemas. Miguel, finalmente diste tu alma al Creador. Dicen que los republicanos te pusieron fin. Tus amigos cuentan que la tuberculosis te truncó la vida y la palabra.
Fuiste el alma de esa generación llamada del 27. Oyeron tu voz Alberti, Neruda y García Lorca. Compartiste con ellos, las noches intensas de poesía y de bohemia. Tu fuiste el "Viento del Pueblo", y el "Rayo que no cesa" en tu ciudad natal. Tu amada Orihuela.
Tu esposa Josefina, la "morena de altas torres y de alta luz", como la llamaste en tus poemas de amor. Tu hijo adorado escuchando a su madre, las "Nanas de la Cebolla", le prometiste traerle la luna, y Ramón Sijé... Memorables son los ultimos versos, desde tu celda fria .
Miguel Hernandez, tu fuiste un noble hijo de España, noble pastor y "labrador de mas aire". Quiero con estas palabras rendirte un homenaje, a ti, poeta amante de la libertad, que entregaste tu vida en sublime martirio de amor a la poesía y a tu patria en doliente cautiverio.
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