Acariciaba su mejilla.
Remontaba vuelo en sus ojos.
Inspirar luz,
absorverla;
exalar la negrura,
limpiar.
Millares de alas
agitarse en derredor,
sordos,ciegos aprendices
decimos: "Qué solo estoy..!"
La piedra del bosque
contenedor de historias del origen
protege con su intento.
Lo antiguo en el Hoy es Todo, nada fue.
Sostenerse en el cuerpo
hasta que el darse cuenta
nos lleve flotando entre sabias luciérnagas.
Acariciaba su mejilla
y amaba...
con el gran amor del Cielo.
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