Yo viaje por estrellas, nebulosas y cráteres amistosos que me invitaban a dormitar. Polvo cósmico bañaba mi cabello y un negro horizonte me rodeaba, era todo para mí. Flotaba y llegaba a todos lados. Cuando pensaba en caer llegaba a ti. Me estiraba un poco y llegaba a tanto que luego era demasiado. Ahora viajo por autopistas grises, tan muertas y solitarias. Un sol me quema la piel, insectos me hacen huir y las ideologías me desangran... Me rodean seres inertes tan complejos dentro de cascarones de acero y piedra. Muchas veces hay luz en ellos. Muchas veces corren. Muchas veces lloran por nada. Otras veces los he visto viajar dentro de mí. Quiero estirarme pero no puedo, no alcanzo a nadie ni con mi voz. Ahora ardo, me pierdo y vuelvo a ser yo. |