Encuentro con una joven bella i sonriente en la plaza de Viña del Mar
Y ahí estaba ella
con la cara y los ojos llenos
de sonrisas.
La falda roja
y las manos moradas.
Y fue por la mañana
de la mano
como en los viejos tiempos
café y amor en la cama.
Afuera nos esperan ellos
los ególatras de siempre.
Yo no me quejo.
Ni me amparo bajo los pretextos
Me comporto.
Y veo la felicidad recordada
justo entre ayer y tu.
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