El año ha sido pésimo, sin pega, sin plata, sin pareja, no tengo nada que celebrar este 31 de diciembre. Decidí que lo mejor era acostarme temprano y despertar a la mañana siguiente.
En la farmacia compré somníferos. Todo esta listo. A las nueve en punto tomé 3 pastillas, en poco minutos harán efecto. ¡Año de mierda!, se que el próximo será mejor. Me fui a dormir. Al despertar mire el reloj, las cuatro de la tarde. Me asomo por el balcón, nadie; nadie en las calles, en el edificio, en los otros edificios, no hay transmisión televisiva, ni radio, ni nada; nadie contesta mis llamadas. La angustia es inmensa, un vacío aterrorizaste, totalmente solo. No puedo soportarlo, tomo todas las pastillas que quedan en la caja y vuelvo a dormir ¡Qué año de mierda!.
|