Día Ocho
Cada rumbo retoma su origen
volviendo páginas de oráculos y certidumbres.
Aquellos músicos
callan las calles
de tanto vaciar los bultos
que no son más que todos los silencios juntos
no mezclados
ni resumidos
sino silencios tal cual
silencios sordos y mudos
tan mudos y tan sordos
como que no te veo.
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