Bajo la tierra quisiera tener mi último hogar, o bajo el mar, o bajo cualquier roca, pero no en esas colmenas apiladas de menos de un metro por lado donde los gusanos y demás animalillos no vuelven a casa nunca, no se como mueren, se comen unos a otros tambien o acaban muriendo de hambre.
En mi ciudad hay varios cementerios, con sus tanatorios, uno de ellos mira al mar, al puerto, pero es triste esa mirada cuando una losa se interpone entre medio.
Cuanto quisiera morir viendo el mar, com mis ojos en vida y ver la tierra con mis ojos en muerte.
Y ver tu carita en su último adiós, sereno.
- Nos veremos te diré...
- Ahora no, mama...
pensarás tú.
Es tan caro un entierro en tierra aqui...y como habría de ser de otro modo?
Ni siquiera somos útiles como estiercol, cuando habría de ser lo más natural.
Fecundar la tierra, preñarla de nosotros mismos para que vuelva a parir en primavera. |