Pende desde el techo un algo
Una cabellera negrirubia
Que gira y no me marea,
Pero que me desampara
Y alienta al otro,
Al nuevo extraño que nace,
Sin que haya dado cuenta ,
Y juega con fuego:
Y quema por dentro...
Quema las ganas;
Y congela por fuera:
Congela las ganas.
Y estoy más solo
Y busco a la extraña
Que reconozca al nuevo
Que hoy enfrento
Y no reconozco
Forastero que nace
y que existe ya en mis huesos. |